Conoce la importancia de la ortopedia y traumatología infantil

El cuerpo humano se empieza a formar desde que el embrión se encuentra en el vientre materno, desde ese momento vive una evolución constante que si bien al nacer ya lo tienen preparado para habitar el mundo, aún no cuenta con la fuerza y resistencia que posee el cuerpo de un adulto.

El sistema musculo-esquelético de un niño requiere de cuidados para que se termine de formar y llegue algún día a ser como el de un hombre o mujer fuerte y autosuficiente. Las diferencias entre el sistema musculo-esquelético de un niño y el de un adulto no solo se tratan del tamaño.

En ellos hay discrepancias sólidas en cuando a desarrollo. El niño irá modificando frecuentemente su musculatura, sus palancas óseas (crecimiento de los huesos) y el rango de movilidad articular. Será un periodo de modificaciones, de aumento de masa muscular, adaptaciones y la adquisición de nuevas habilidades.

La traumatología infantil se encarga de tratar las lesiones que se presenten en el sistema musculo-esquelético del menor. Estas lesiones se pueden presentar en recién nacidos o puede tratarse de problemas que se desarrollan durante la primera infancia, por eso, si hay un trabajo constante y fluida relación de los especialistas con los padres es posible detectar complicaciones a tiempo y trabajar para que no representen un problema a futuro.

Una misma fractura puede ser abordada y tratada de diferentes maneras, según la edad del menor. Para eso se requiere de conocimientos específicos que diferencian a un traumatólogo infantil de uno para adultos.

Por su parte, la ortopedia infantil se encarga del monitoreo del menor, se harán los controles de columna, postura y ejes de piernas y pies. También hay una tarea de guiar a los padres en el tratamiento y pautas de prevención de las anomalía detectadas.