Cómo mejorar el sueño de niños autistas

Es sabido por la ciencia que la persona autista duerme menos que las demás. Lo que es relativamente normal en la vida de los adultos, también es habitual en la rutina de los niños.

Los motivos

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1.Exceso de estímulos

Esto sucede por algunos factores, responsables de una noche completamente agitada y un cotidiano con total irritación a los pequeños. Una de las razones para ello es la dificultad que el niño autista tiene en la concentración a un solo estímulo. A menudo, la propia decoración de una cama americana o de la habitación puede contribuir a este cuadro.

Pero no es sólo eso, ya que los ruidos venidos de fuera e incluso de dentro de casa sirven como inducción para esa situación. La información sensorial les proporciona una enorme cantidad de estímulos, lo que lleva a los pequeños a tener dificultades para procesar todo y agitarse.

2. Dificultad para diferenciar lo claro y lo oscuro

Otro factor que influye en el sueño de los niños autistas es justamente el hecho de que parte de ellos presentan dificultad para diferenciar lo claro y lo oscuro. Esta condición ocurre debido a la falta de percepción de la luz por el propio organismo, que a su vez tiende a producir menos melatonina, un neurotransmisor cerebral que ejerce influencia sobre el sueño.

¿Qué hacer para mejor el sueño del niño autista?

En primer lugar, se debe buscar ayuda profesional para que haya la intervención necesaria en la vida del niño. Sin embargo, hay algunas sugerencias que harán esa tarea más simple para los padres de niños autistas.

  • Trate de dejar la habitación del niño menos decorada posible. Una cama americana simple, un ambiente más neutro en colores y objetos, tiende a no estimular tanto el pequeño durante la noche;
  • Evite los ruidos internos y externos;
  • Deje el lugar más oscuro posible, para que su hijo pueda descansar;
  • Alimentos como café, chocolate y té son estimulantes y deben evitarse para que el niño tenga un sueño más tranquilo;
  • Los ejercicios que estimulan la actividad física son excelentes, sobre todo durante la tarde. Así, el niño puede incluso dormir mejor durante la noche;
  • Uso de una medicación que realmente funcione para el caso presentado por el niño (sólo bajo orientación médica);
  • Evite dormir en la misma habitación que el niño, recuerde que cuanto menos estímulos haya, mejor será.

Es aconsejable que los padres observen atentos algunos síntomas y comportamientos presentados durante la noche (que dejan los pequeños agitados). La convulsión y la epilepsia también pueden se manifiestan por la noche, por eso, todo cuidado debe ser tomado.

Niños de 3-15 años: soluciones para problemas del sueño

No importa cuanto crezcan y cambien de colchones o camas. Existen niños que siempre presentan dificultad para dormir. Conoce los problemas más frecuentes y posibles soluciones que te ayudaran a superar ese obstáculo.  dormir mall

3-10 años

Es en esta fase que dejan de dormir la siesta, pero deben pasar 12 horas seguidas a dormir. Aparecen los trastornos del sueño que pueden perturbar momentáneamente el descanso nocturno.

Pesadillas, sonambulismo, terrores nocturnos, apnea

Las pesadillas son normales y se recuerdan al día siguiente. Deben ser explicados a los niños para que distingan entre lo real y lo imaginario. Los terrores nocturnos, por otro lado, la dejan completamente inconsolables, a veces a los gritos.

Cuanto más se intenta consolar, más la crisis se prolonga. Se trata de un despertar anormal en la fase del sueño profundo. Por eso al día siguiente, no recuerdan nada.

No quieren dormir solos

Es importante definir los límites y las rutinas al acostarse: vestir el pijama, lavar los dientes, mantener poca luz en la habitación o leer una historia, decir buenas noches y salir. Dejarlos dormir en la cama de los padres, no es recomendable.

10-16 años

A partir de este grupo de edad comienzan a querer acostarse más tarde. Las nuevas tecnologías, en general, son el mayor enemigo de un sueño perfecto. Los adolescentes debían dormir de ocho a nueve horas diarias. Si en el bebé se ha acostumbrado a dormir tarde, probablemente puede ser un adolescente con dificultad para dormir en las horas indicadas.

Jugar en la computadora

Incluso a esta edad, no deben tener computadoras o consolas en la habitación, ni tampoco libre acceso a estos aparatos. Ellos perturban el sueño y dificultan el adormecimiento.

Ver la televisión por la noche 

Jugar o ver la televisión a la hora de dormir, excita, activa atención y facilita la privación del sueño. Por eso, no lo deben hacer en los colchones de su cama, siempre afuera de la habitación.

Enviar mensajes y “chatear” hasta dormirse

Los padres tienen que imponer límites en el uso del celular. Una medida extrema será retirarles el aparato cuando llegué la hora de dormir.

Salidas de noche

Establecer una hora no muy tardía para llegar a casa después de una salida nocturna. Al contrario de lo que pensamos, no es durmiendo más al fin de semana que se compensa la falta de sueño.