Aprendamos sobre la sordera infantil

Desde los primeros meses de vida, la relación entre el bebé y su madre es una conexión que se logra por la atención que le dedica ésta a las necesidades básicas que tenga su hijo, cuando éste las manifieste de la única manera que sabe, llorando y la madre identifica tal “dolor” y lo alivia, sumado a un reconocimiento de su voz lo que le ayuda a su desarrollo cognitivo.

clinica_alemana_pediatriaCuando este proceso se ve truncado, uno de los principales motivos es que el bebé presenta alguna alteración en su aparato auditivo, generando una incorrecta interacción con su progenitora, ya que no oye la voz de su madre y no podrá encontrar el alivio a su dolencia o malestar.

Para averiguar si el bebé presenta alguna hipoacusia congénita, los especialistas en pediatría recomienda realizar un examen preventivo durante su primer mes de vida, inclusive hacerlo antes de ser dado de alta cuando nace para evitar y reparar cualquier daño. Sin embargo, es mucho más fácil poder detectar la sordera de los niños durante los 2 y 3 años de vida, por los síntomas que presenta:

  • Un bebé no desarrolla ninguna reacción frente a ruidos fuertes provocados o del ambiente.

  • Si al jugar hacen mucho ruido.

  • Un lactante de más de 3 meses, debe mirar a quien diga su nombre, si no lo hace, es sospechoso.

  • Si no emite sonidos con su boca o intenta imitar alguno hecho por algún familiar al año de vida

  • Llegado los 2 años aún no dice ni “papá” o “mamá”.

  • Si tiene tres años y emite sonidos que no se entienden.

  • Si atienden las órdenes básica por inercia, pero no mira a quién se las dice.

  • Si no repite frases ni puede contar lo que ha hecho a los 3 años de edad.

  • Si no pronuncia bien las letras D, J, L, R, S y T.

  • Si a los 5 años aún habla como un bebé.

Algunos consejos para los padres

Darse cuenta que un hijo no se desenvuelve como los demás y que luego de algunos exámenes presenta problemas para oír, es una preocupación, angustia y dolor para muchos padres que se sienten varias veces impotentes por no poder ayudarlos. De esta manera, contar con algunos consejos en esta materia les permite sobrellevar de mejor forma lo que están viviendo.

Teniendo en cuenta que le niño crecerá con una deficiencia auditiva, como padres debemos atender ciertas conductas y tareas, que le permitan llevan su vida lo más normal posible. ¿Cómo lograrlo? Pues bien, primeramente, animar a los niños a jugar y relacionarse con otros menores sordos, permitiéndole interactuar y crecer. Segundo, cuando le hables a tu hijo sordo, siempre hazlo de frente para que pueda verte.

También, comunicar cada movimiento dentro de la casa lo ayuda a saber donde están las personas y cuando se movilizan, es decir, comunicación en todo momento cuando se va a la cocina o se entra al baño. Por último, busca donde se reúnen los padres que están pasando por lo mismo e intenta aprender de aquellas experiencias e incluir a tu hijo en todo este proceso.