Qué tener en cuenta al elegir una psicopedagoga para tu hijo

Si a tu niño le cuesta concentrarse en la clase, o notas que ha disminuido notoriamente su rendimiento, debes poner atención ya que algo está pasando. Puede que esté siendo víctima de bullying e incluso que tenga alguna dificultad de aprendizaje, hiperactividad o déficit atencional. El paso que ahora debes dar es escoger a una buena profesional de la psicopedagogía, ya que ella hará un diagnóstico adecuado respecto a lo que está sucediendo y qué tratamiento debe dársele.

Para escoger bien a la especialista que verá a tu hijo, debes tener en consideración lo siguiente:

1. Recomendaciones: las redes sociales ponen a nuestro alcance gran cantidad de información, por lo que debemos aprovecharlas para nuestro beneficio. Muchos profesionales promueven sus servicios valiéndose de ellas y no son pocos quienes dan su opinión respecto a lo obtenido. Por eso, no dejes esta decisión al azar e infórmate, googlea, facebookea y pide consejos. Seguro llegarás hasta la especialista adecuada.

2. Confianza: entre las recomendaciones que recibas, un aspecto relevante es que se trate de una profesional confiable, capaz de crear vínculos de respeto y cercanía con el niño, logrando que éste “se abra”. Asimismo, es importante que lo que escuche no lo divulgue ni tampoco juzgue. Debe ser imparcial, afable y con disposición para llegar hasta la raíz del asunto.

3. Dinamismo: sabido es que los niños se aburren muy fácilmente. Su mente vuela en forma veloz y no sirven para oír largos sermones respecto a cómo deben comportarse. La mejor psicopedagoga será aquella que haga parecer la intervención un juego. Con ella, tu pequeño no sentirá que está siendo observado bajo una lupa, sino que se sentirá cómodo, alegre y motivado.

4. Rigor: así como la psicopedagoga debe ser entretenida y mantener al niño interesado, también debe conducirse con habilidad para dar a la evaluación la seriedad necesaria, y no permitir que el menor se disperse entre el juego y la “buena onda”. Para eso, debe llamar su atención y ser suficientemente firme, de manera que lo invite a concentrarse y sigan siendo tan amigos como siempre.

5. Colaboración: Quienes ejercen la psicopedagogía deben tener presente que su trabajo va de la mano al que desarrolla el establecimiento educacional y la misma familia. Por lo mismo, la interacción con estos agentes es fundamental para así lograr un proceso íntegro de óptimos resultados.

La psicopedagogía es la disciplina que se enfoca en el proceso de aprendizaje y sus eventuales dificultades. Por eso, un trabajo colaborativo con quienes la ejercen facilitará el fundamental camino por el que tu hijo transita. Busca en ella las herramientas e investiga sobre los “must” que deben tener quienes la ejerzan. Así, escogerás al profesional idóneo para el problema que tu pequeño experimenta.

3 juegos para estimular la memoria de los niños

Durante la niñez los padres tienen la importante tarea de ayudar a sus hijos a potenciar y desarrollar ciertas habilidades que serán esenciales tanto en su desarrollo escolar como en su futura vida laboral. A través de juegos y juguetes educativos los más pequeños adquieren herramientas útiles para su desarrollo.

Para estimular la memoria particularmente hay acciones concretas que se pueden aplicar en casa. Considerando que ésta se basa en recuerdos y en las sensaciones que cada uno de ellos nos dejan, es muy fácil implementar algunas rutinas que ayuden a agilizar la memoria para educarla y retener datos puntuales.

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Memorizar canciones. Desde muy pequeños, los padres suelen cantar canciones a sus hijos, algunas son composiciones espontáneas que quiza surgen producto de la desesperación para que el bebé se calme. Pero hay otras que se consideran clásicos de cuna.

Estas últimas precisamente son las más fáciles de entrar en el subconsciente de los pequeños. A medida que crecen se les va incrementando el nivel de dificultad y motivarlo con música apta para tu edad es una forma de hacer que trabaje su memoria y capacidad de retención.

Este ocurre con los programas infantiles, muchos de ellos son producidos por especialistas que consideran los conceptos, palabras y colores que los niños de determinada edad manejan, para engancharlos con sus contenidos. Es asó como surgen canciones pegajosas que los pequeños se aprenden con mucha facilidad.

Repetición de palabras. Una de las maneras más fáciles para que un niño aprenda algo es la repetición. Si no sabe pronunciar una palabra lo correcto es repetírsela continuamente hasta que le resulte.

Un error frecuente de los padres es que cuando el pequeño está aprendiendo a hablar, le dicen las palabras en “lenguaje de bebés”, o se siguen refiriendo a ciertos objetos de la forma en que lo pronunció el pequeño por primera vez.

Asociación de colores. El dibujo es algo que ayuda de muchas formas a los niños en su desarrollo, si bien su primer acercamiento se limita a rallas sin sentido y mezclando todos los colores de la caja de lápices, a medida que avanza en su desarrollo es necesario orientarlo a que pinte con colores que se encuentran en los objetos reales.

Es decir que las hojas de un árbol no pueden ser azules, o el sol no puede ser verde. La asociación de colores también se puede aplicar en casa, por ejemplo en el orden de sus libros o sus cajones de la ropa. Usar etiquetas para separar dónde van los libros, los cuadernos, las revistas, etc.