Bebés: sepa más sobre la intensidad de luz recomendada

La intensidad de luz recomendada para la habitación del bebé es un tema que causa mucha dudas en las mamas.

Actualmente, investigaciones demuestran que la exposición a la luz artificial por la noche no es buena para la salud, sea directa por medio de aparatos LED, entre otras. bebé

La presencia de luz en la noche perjudica la calidad del sueño y afecta el funcionamiento de nuestro reloj biológico interno.

La presencia o no de luz señala a nuestro cuerpo que es hora de dormir o de despertar.

Dormir bien

Para descansar y tener buenas horas de sueño, el ambiente debe estar oscuro, tan oscuro que no se pueda ver la mano en el frente. Cuando pensamos en la habitación del bebé, sabemos que s una luz para cambiar el pañal en medio de la noche es necesaria.

La recomendación es que esa luz debe ser bajita, o sea, nada de un LED potente. Además, el ideal es apagar esa luz siempre cuando los padres no estén presentes en la habitación del bebé.

Según una publicación de la Harvard Medical School, de mayo de 2012, la luz de cualquier color afecta la producción de melatonina y obstaculizará nuestro sueño. El estudio también comparó 6.5 horas de exposición a la luz azul y la luz verde de las mismas intensidades y concluyó que la luz azul es capaz de suprimir dos veces más la producción de melatonina que la luz verde.

La conclusión de estas investigaciones mostró que el mejor color, la que menos afecta nuestro reloj biológico y la que menos interfiere en la producción de nuestra hormona de sueño, es el color rojo.

Ahora, aprovecha que sabes un poco más sobre la luminosidad recomendada para nuestra salud y haz del ambiente de sueño de tu hijo un rincón acogedor para que tenga noches de sueños mejores y más tranquilas.

Niños de 3-15 años: soluciones para problemas del sueño

No importa cuanto crezcan y cambien de colchones o camas. Existen niños que siempre presentan dificultad para dormir. Conoce los problemas más frecuentes y posibles soluciones que te ayudaran a superar ese obstáculo.  dormir mall

3-10 años

Es en esta fase que dejan de dormir la siesta, pero deben pasar 12 horas seguidas a dormir. Aparecen los trastornos del sueño que pueden perturbar momentáneamente el descanso nocturno.

Pesadillas, sonambulismo, terrores nocturnos, apnea

Las pesadillas son normales y se recuerdan al día siguiente. Deben ser explicados a los niños para que distingan entre lo real y lo imaginario. Los terrores nocturnos, por otro lado, la dejan completamente inconsolables, a veces a los gritos.

Cuanto más se intenta consolar, más la crisis se prolonga. Se trata de un despertar anormal en la fase del sueño profundo. Por eso al día siguiente, no recuerdan nada.

No quieren dormir solos

Es importante definir los límites y las rutinas al acostarse: vestir el pijama, lavar los dientes, mantener poca luz en la habitación o leer una historia, decir buenas noches y salir. Dejarlos dormir en la cama de los padres, no es recomendable.

10-16 años

A partir de este grupo de edad comienzan a querer acostarse más tarde. Las nuevas tecnologías, en general, son el mayor enemigo de un sueño perfecto. Los adolescentes debían dormir de ocho a nueve horas diarias. Si en el bebé se ha acostumbrado a dormir tarde, probablemente puede ser un adolescente con dificultad para dormir en las horas indicadas.

Jugar en la computadora

Incluso a esta edad, no deben tener computadoras o consolas en la habitación, ni tampoco libre acceso a estos aparatos. Ellos perturban el sueño y dificultan el adormecimiento.

Ver la televisión por la noche 

Jugar o ver la televisión a la hora de dormir, excita, activa atención y facilita la privación del sueño. Por eso, no lo deben hacer en los colchones de su cama, siempre afuera de la habitación.

Enviar mensajes y “chatear” hasta dormirse

Los padres tienen que imponer límites en el uso del celular. Una medida extrema será retirarles el aparato cuando llegué la hora de dormir.

Salidas de noche

Establecer una hora no muy tardía para llegar a casa después de una salida nocturna. Al contrario de lo que pensamos, no es durmiendo más al fin de semana que se compensa la falta de sueño.

La mejor hora para que los niños se acuesten

Muchos padres tienen dudas sobre la hora correcta que sus hijos deben dormir. ¿El ritmo de los niños debe acompañar la vida contemporánea o debemos mantener las mismas orientaciones de nuestros padres en cuanto a la hora de dormir para nuestros hijos?

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Muchos expertos dicen que ese nuevo hábito de colocar a los niños en sus camas Box Spring 1 plaza después de las 22h los deja ansiosos y puede incluso provocar problemas de salud y de comportamiento, además de afectar el desarrollo de los pequeños. Por eso, es importante estimular que el niño se acueste más temprano, y toda la familia debe adaptarse al ritmo de el.

Además de afectar el desarrollo de los niños, el día a día de la familia es también afectado por el ritmo del niño que duerme temprano, pues el duerme más rápido. La hora que el niño más tiene sueño es cuando se oscurece, una vez que la melatonina (hormona que estimula el sueño al indicar para el cerebro que es noche) se produce de las 20h a las 21h30. Pasado ese horario, el niño se agita nuevamente, porque su cerebro entiende que ya pasó de la hora de dormir.

¿Cuál es la cantidad de horas necesarias para dormir bien?

En cada fase de la vida, debemos dormir una cantidad de sueño para nuestro bienestar. Los niños, por ejemplo, tienen que pasar el siguiente tiempo en sus camas Box Spring 1 plaza:

0-3 meses: el tiempo ideal de sueño varía de 14 a 17 horas;

4 a 11 meses: las horas de sueño recomendadas están entre 12 y 15 horas, pero el alcance puede ser más amplio, entre 10 y 18;

1 a 2 años: dormir de 11 a 14 horas al día, pero el rango a ser mantenido es de 9 a 16 horas;

3 a 5 años: dormir de 10 a 13 horas, no más de 14 horas y no menos de 8;

6 a 13 años: sueño de 9 a 11 horas, no inferior a 7 ni superior a 12.

Cómo cambiar la cuna por la cama

Hacer del cambio una gran cosa, a ser conmemorada es una de las primeras cosas que se puede hacer para tornar más agradable la experiencia de cambiar el niño de la cuna, para la cama. Puedes llevar su hijo a elegir sábanas nuevas, o animarle a contar para todo el mundo que tiene una cama nueva, de “niño o niña grande”.

Una idea es planear un día especial, con un paseo o hasta una fiesta para los abuelos. Si la cuna tiene que salir de la habitación, planea un paseo interesante mientras otra persona hace el cambio (todo en clima de animación). sleeping

Hay camas especiales para niños pequeños (algunas cunas se transforman en ese tipo de cama). La ventaja de la mini cama es que suele ser más baja, evitando caídas, y más acogedora. Pero dura menos, por lo que no se trata de un elemento esencial.

Si la cama de soltero que ya tiene en casa es muy alta, usted puede colocar rejas (atrapadas bajo el colchón) y dejar cojines o un edredón en el suelo, o colocar el colchón en el suelo.

Muchos padres les gusta colocar la cama en la habitación junto con la cuna, por un período, y esperar que el niño manifieste el deseo de dormir allí, normalmente comenzando con la siesta de la tarde. Hasta que llega el gran día en que el niño decide ir definitivamente a la cama nueva, y la cuna ya puede marcharse.

Si su hijo está muy molesto por haber pasado a la cama, trate de dar unos días más a él, con bastante incentivo. Pero, si aún así no adelanta, tal vez sea el caso de desistir y ponerlo de vuelta en la cuna.

Recuerde tomar precauciones de seguridad

Cuando el niño puede salir de la cama solo, tendrá acceso a muchas cosas mientras el resto de los residentes de la casa estén durmiendo. Antes de hacer la transición, asegúrese de que la habitación no tiene ningún objeto peligroso, remedios a mano, armarios sueltos, ventanas sin mallas.  Nunca subestime la capacidad del niño.

Y el problema no está sólo en la habitación. Si su hijo no duerme de puerta cerrada, tome las mismas precauciones en el resto de la casa, y de preferencia cierre el acceso a la cocina, porque allí está buena parte de los peligros.

Cómo lograr que su hijo duerma solo

El miedo es un sentimiento intrínseco para el ser humano, tales como alegría o decepción, así que es normal que todas las personas sientan miedo. En los niños el miedo es parte del aprendizaje, y también una parte importante de su desarrollo. http://www.tribunadabahia.com.br/upload/images/2013-07-24/20130724111003_crianca-dormindo-460-sxc.jpg

Si durante la noche el miedo se apodera de su hijo es posible enseñarlo a lidiar con ese sentimiento y prepararlo para el futuro de forma lúdica y sin traumas.

Si su hijo tiene miedo de ir a dormir solo, estos consejos simples pueden ayudarlo:

1. Hablar con su hijo: escucharlo y darle seguridad

La comprensión del origen de los miedos de los niños es esencial para ayudar a desmitificar los miedos reales: si su hijo tiene miedo a los perros, muestre videos de que juegan con sus dueños, juegue con ella y un perro tranquilo.

A veces este miedo es el resultado de lo desconocido y cuanto más familiarizado con el objeto de temor, más el sentimiento va disminuyendo. Tranquiliza el niño siempre que tiene miedo y fortalece el sentido de la idea de seguridad cada vez que lo necesite.

Hable con su hijo acerca de sus temores durante el día. Ayudará a construir su confianza en la luz del día, que es la mitad del camino para que se sienta más seguro en la noche. Y un niño seguro, se convertirá sin duda en una persona más autónoma.

2. Sea creativo, utilizar técnicas adaptadas a la edad de su hijo

Para combatir los temores imaginarios, como monstruos, extraterrestres y otras criaturas que inexplicablemente pueden “habitar” los dormitorios infantiles, sea creativo.

Las mascotas son también grandes guardianes de los sueños y de la niñez. Incluso un acuario con peces introducidos en los dormitorios infantiles pueden ayudar a controlar y dominar su espacio contra los seres imaginarios.

3. Evite televisión en la noche

Aún que muchos padres controlen con éxito los programas que sus hijos ven en la televisión, es mejor dejar esa diversión para las horas del día. En la noche hasta cosas inofensivas pueden traer recuerdos asustadores para su hijo en la hora de dormir.

4. Decoración siempre alegre

Colores, ambiente acogedor y alegre son ítems indispensables en los dormitorios infantiles. Eso transmite felicidad y este sentimiento quedara guardado en la memoria de su hijo, que en la noche se sentirá más confortable en dormir solo.