Cómo adecuar las compras cuando esperas gemelos

esperas_gemelos¿Hay algo que impresione más en la vida que el doctor te diga que tu próximo hijo en verdad viene por dos? Es que la noticia del nacimiento de gemelos sin duda deja sin aliento a muchos padres. La publicidad, el cine y la televisión también han ayudado a festinar con esta situación, aunque en el fondo no están del todo alejados de los temores reales de todo padre.
El aspecto económico es la principal preocupación, pues si bien el nacimiento del bebé exige una preparación en el presupuesto familiar, la llegada de improviso de un segundo hijo llena de inquietudes y dudas a los padres. La economía doméstica entonces comienza a tomar mayor importancia como familia.
Los padres se esfuerzan por preparar con anticipación la llegada de los nuevos integrantes de la familia, apresurándose muchas veces en comprar todo por dos para recibir bien a los bebés, como coches nuevos. Pero si se tiene en cuenta el ahorro, es importante aclarar que hay algunas cosas que no son necesarias comprar antes del nacimiento y otras en las que sí se pueden adelantar algunas adquisiciones.

Compras por uno y por dos
Por ejemplo, pensando en comprar para dos bebés se pueden adquirir adelantadamente los pañales, que si se buscan bien es posible adquirirlos al por mayor y economizar.
Las sillas para auto también son otro ítem que sí o sí se tendrá que adquirir, ya que dos bebes no pueden compartir una.
Los chupetes también caen en la categoría de cosas que los gemelos no pueden compartir.
Ahora, ¿sobre qué ítems debemos esperar antes de comenzar a comprar a tontas y locas?
Los artículos de baño tales como tinas de plástico para bebés, los cortauñas, cepillos y mudador son cosas que si bien son necesarias, se pueden compartir porque es difícil estar mudando a dos bebés al mismo tiempo.
Los juguetes son otras de las cosas que los padres pueden ir compartiendo entre niños y viendo si se hace necesario comprar otros o no.
La ropa es otro de los aspectos en los que se puede vestir a los niños sin necesidad de comprar dos mudas completas de ropa. De hecho, ya es difícil que una guagua en solitario alcance a utilizar toda la ropa de la que dispone.

 

Las compras de padres primerizos: ¿De verdad necesito esto?

padres_primerizosEl síndrome de padres primerizos ha sido extendidamente representado tanto en el cine como la televisión, e incluso en internet a través de divertidos memes. Es que el sentimiento de aprehensión que algunos padres tienen sobre sus hijos (sobre todo cuando no hay experiencia de por medio) genera que en ocasiones estas preocupaciones se traspasen a la compra de productos que no necesariamente tiene utilidad.
Por ello, reunimos algunos ejemplos de artículos infantiles sobre los que vale la pena dar una vuelta y pensar bien, “¿es en verdad necesario comprar esto?”. No hay que olvidar que si bien el mercado nos ofrece un montón de alternativas y soluciones para hacer de la crianza una etapa más fácil, en ocasiones hay productos sobre los que bien podríamos cuestionar un poco su utilidad.

Antes de comprarlo, pregúntate dos veces
El primero de ellos es el calentador de mamaderas. ¿En serio es necesario? Si quieres conseguir que la papa esté tibia basta con calcular las medidas de agua caliente y fría correctas, o bien entibiar un poco la mamadera en una olla a baño maría.
Luego están los juguetes que cantan. ¿Pero estos juguetes no estimulan al bebé? Lo cierto es que un punto en contra es su elevado costo, y por otro lado las limitadas acciones musicales que generan. Siempre será mejor la estimulación directa de los padres.
Un mueble mudador está dentro de las cosas de las que también pueden prescindir los padres. Además de ahorrarte dinero y bastante espacio dentro de la casa, nada justifica la compra de una cómoda que hace las veces de mesón y que puede ser reemplazada fácilmente por un mudador de plástico plegable que alcanza una veinteava parte del costo.
Finalmente tenemos el termómetro de bañera, un pequeño adminículo que las empresas intentan dotar de gran atractivo. Nada como ahorrarse unos buenos pesos y utilizar el sentido común y tu propia mano para saber si el agua tiene la temperatura adecuada.