Cómo educar para la igualdad

Desde enseñar a dormir solos en la cama, a leer, hasta ser un ser humano que no contribuye para la desigualdad cruel del mundo. Cuando se trata de educación de niños muchas son las preocupaciones. ninos

Vivimos en un mundo de cambios rápidos y lleno de diversidad. Sabemos que cada ser humano es único y tiene sus propias características, pero ¿que hacemos con los prejuicios?

El prejuicio está infiltrado en todas las culturas y, desgraciadamente, está presente en la vida de muchas personas. Las diferencias son el motivo: desde las raciales, económicas, sociales, hasta las religiosas. La mala hierba del prejuicio puede estar allí, escondida, listo para atacar y causar situaciones que no añadirán en nada, y lo peor, harán de los involucrados personas infelices y descontentas.

La gran duda: ¿cómo proteger a mi hijo de los efectos del prejuicio? ¿Y cómo evitar que sea prejuicioso? La respuesta es: educar para para la igualdad.

El ejemplo de la casa

Los bebés no nacen con prejuicios. El prejuicio es algo creado y diseminado en la sociedad, que lo extiende a las más diversas situaciones. Si no quieres que su hijo sea más una víctima causante o una víctima del propio prejuicio, le corresponde a usted ser la primera en no exponerlo a ese tipo de situación. Y va más allá, le corresponde también orientarlo e indicarle lo equivocado que está cuando toma una actitud de ese tipo.

La orientación comienza temprano

¿Sabes cuando tu hijo mira a alguien que no conoce o no ve todos los días y hace cualquier cara fea? Pues bien, puede olvidar esa charla de “no le gusta tal persona”. Su hijo puede llorar cuando está cerca de un extraño (o alguien del que no convive todos los días), pues lo reconoce como diferente y lidiar con lo diferente asusta.

Es a esa hora que su actitud comenzará a hacer toda la diferencia: converse con él sobre el ocurrido en un local seguro y familiar, en su casa, tal vez en la cama de su habitación. Actúe siempre normal cerca de lo que el interpreta como extraño, que poco a poco se sentirá seguro para hacer lo mismo.

La escuela: Importante aliada o causante

Tal vez sea en la escuela que su hijo comenzará a demostrar tendencias de prejuicio. Esto sucede porque es allí donde él tendrá que enfrentarse a las diferencias y se involucrará con niños y adultos con hábitos que a menudo serán totalmente nuevos o diferentes de aquellos que está acostumbrado.

Probablemente será en la escuela, también, que el percibirá diferencias raciales o religiosas con relación a los otros niños. Y puede esperar: vendrá con toda la batería cargada y con una curiosidad muchas veces insaciable, buscando entender por qué las personas son como son o no son como él. ¡Eso es natural! Por lo tanto, responda con naturalidad.

La importancia de las pequeñas actitudes

En las pequeñas actitudes que su hijo quedará atado para saber cómo actúa. Puede reparar: si usted habla una cosa para él y actúa diferente, su tendencia es actuar exactamente como tu y no como debe actuar. Por lo tanto, atente a sus acciones siempre.

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