Niños de 3-15 años: soluciones para problemas del sueño

No importa cuanto crezcan y cambien de colchones o camas. Existen niños que siempre presentan dificultad para dormir. Conoce los problemas más frecuentes y posibles soluciones que te ayudaran a superar ese obstáculo.  dormir mall

3-10 años

Es en esta fase que dejan de dormir la siesta, pero deben pasar 12 horas seguidas a dormir. Aparecen los trastornos del sueño que pueden perturbar momentáneamente el descanso nocturno.

Pesadillas, sonambulismo, terrores nocturnos, apnea

Las pesadillas son normales y se recuerdan al día siguiente. Deben ser explicados a los niños para que distingan entre lo real y lo imaginario. Los terrores nocturnos, por otro lado, la dejan completamente inconsolables, a veces a los gritos.

Cuanto más se intenta consolar, más la crisis se prolonga. Se trata de un despertar anormal en la fase del sueño profundo. Por eso al día siguiente, no recuerdan nada.

No quieren dormir solos

Es importante definir los límites y las rutinas al acostarse: vestir el pijama, lavar los dientes, mantener poca luz en la habitación o leer una historia, decir buenas noches y salir. Dejarlos dormir en la cama de los padres, no es recomendable.

10-16 años

A partir de este grupo de edad comienzan a querer acostarse más tarde. Las nuevas tecnologías, en general, son el mayor enemigo de un sueño perfecto. Los adolescentes debían dormir de ocho a nueve horas diarias. Si en el bebé se ha acostumbrado a dormir tarde, probablemente puede ser un adolescente con dificultad para dormir en las horas indicadas.

Jugar en la computadora

Incluso a esta edad, no deben tener computadoras o consolas en la habitación, ni tampoco libre acceso a estos aparatos. Ellos perturban el sueño y dificultan el adormecimiento.

Ver la televisión por la noche 

Jugar o ver la televisión a la hora de dormir, excita, activa atención y facilita la privación del sueño. Por eso, no lo deben hacer en los colchones de su cama, siempre afuera de la habitación.

Enviar mensajes y “chatear” hasta dormirse

Los padres tienen que imponer límites en el uso del celular. Una medida extrema será retirarles el aparato cuando llegué la hora de dormir.

Salidas de noche

Establecer una hora no muy tardía para llegar a casa después de una salida nocturna. Al contrario de lo que pensamos, no es durmiendo más al fin de semana que se compensa la falta de sueño.

Maternidad: cómo evitar desesperarse por la perfección

Cuando las madres comparten experiencias e ideas, la maternidad tiende a ser más simple. Por eso, actualmente ya hacen el mayor éxito grupos en Facebook y otras redes sociales, dirigidos a las madres y a la maternidad.  madre

Sin embargo, este tipo de acercamiento entre las mujeres puede traer algo muy perjudicial también: las críticas sobre la forma de educar a sus hijos y lo que es ser una buena madre.

Lo importante ante esto es tener algo en mente: no hay una receta lista para convertirse en la mejor madre del mundo y más: ninguna madre es perfecta. No tienes que abrir su casa, dormitorio y mente para todas las personas que tienen opiniones acerca de la correcta forma de ser madre.

Ser madre no es una competencia

El anhelo por el perfeccionismo materno es muy grande, y al divulgar sólo el lado positivo, las madres aumentan el grado de exigencia para otras mujeres. Lo que además de irreal, puede ser muy frustrante, haciendo que muchas se desesperen por la perfección.

Conoce algunos consejos sobre cómo mantener un pensamiento saludable siendo madres:

1. Al escuchar una historia absurda de error de otra madre, no critique. Piense en las experiencias que nunca compartiste con nadie. Lo que es un error para usted puede no ser tan mal para otra persona. O, lo que es correcto para usted, puede ser un error muy grande para otra madre.

2.Siempre que escuchar o leer opiniones de otras madres sobre asuntos de la maternidad, pare y piense si eso es importante  o si tienes convicciones parecidas a la persona que opina. Recuerde que cada uno tiene el derecho de criar a los hijos de la forma que pueda y desea.

3. Voluntad de salir corriendo, cerrar la puerta del dormitorio y dejar al hijo que no para de llorar es una sensación que muchas madres comparten. No se culpe tanto por eso, pero aproveche para conversar con otras mujeres, de forma abierta, sobre situaciones parecidas.

4. Errar es parte del camino y, créeme, siempre vendrá, incluso cuando quieras acertar. No se culpe demasiado por eso y aprenda a superar cada error.

5. Al final, no importa si amamantas de una manera y las otras madres de otra, las dos son madres que buscan la mejor forma de educar y amar a sus hijos.

Cómo evitar el consumismo en niños

Quién tiene hijos siempre corre el riesgo de escuchar pedidos como “¿compra para mí?” o “yo quiero”. Y si hacemos caso a todo eso, el niño no sólo terminara con un closet lleno de ropas sin uso y muchos juguetes, sino que también aprenderá practicas consumistas muy prejudiciales. consumo

Con tantos propagandas vehiculadas en los diversos medios de comunicación, el incentivo al consumo se ve cada vez más aflorado. Pero los padres deben estar atentos a las voluntades de los niños para no promover el consumismo.

Sin la orientación de los padres, el hijo puede ser conducido por los medios que tienen interés financiero en tener un retorno efectivo con su anunciante. De esta forma, los niños pueden ser perjudicados por el estímulo del “comprar para ser feliz” o sea, priorizar mucho más el “tener” que el “ser”.

Atención, padres: educación financiera se enseña con el ejemplo

Consciencia en el consumo es urgente. Por eso, existe la necesidad de toda la familia saber mantener patrones de consumo equilibrados, no haciendo de las compras, un ocio o costumbre.

Por eso, antes de todo los padres tienen que observar sus valores. Todos sabemos que los niños aprenden observando su alrededor y no subestime su inteligencia: si tienes valores consumistas ellos lo sabrán y reproducirán.

Por eso, es necesario entender que la educación tiene un poder fundamental para pasar los valores que deben ser más espirituales, más humanistas, en el sentido de preocuparse por el otro y por el mundo en que vivimos.

En vez de permitir que la impulsividad por llenar el closet de ropas y la habitación con juguetes, es preciso promover la conciencia de que mantener el equilibrio en los gastos es necesario para todas las personas desde temprana edad.

Estimule la critica en su hijo

Para evitar que el hijo se convierta en alguien comandado por las necesidades de consumo, hay que transformarlo en un ser crítico, que sea capaz de reflexionar: no voy a hacer eso, porque estoy siendo inducido para hacerlo.

Además, una de las mejores formas de alejar el pequeño de una realidad consumista, es pasar más tiempo con el, en momentos placenteros de interacción, que no sean influenciados por los medios de comunicación. Visitar parques, exposiciones recomendadas para la edad o simplemente sentar a dibujar juntos, son actividades que estimulan los niños y no necesitan de mucho.

Cómo educar para la igualdad

Desde enseñar a dormir solos en la cama, a leer, hasta ser un ser humano que no contribuye para la desigualdad cruel del mundo. Cuando se trata de educación de niños muchas son las preocupaciones. ninos

Vivimos en un mundo de cambios rápidos y lleno de diversidad. Sabemos que cada ser humano es único y tiene sus propias características, pero ¿que hacemos con los prejuicios?

El prejuicio está infiltrado en todas las culturas y, desgraciadamente, está presente en la vida de muchas personas. Las diferencias son el motivo: desde las raciales, económicas, sociales, hasta las religiosas. La mala hierba del prejuicio puede estar allí, escondida, listo para atacar y causar situaciones que no añadirán en nada, y lo peor, harán de los involucrados personas infelices y descontentas.

La gran duda: ¿cómo proteger a mi hijo de los efectos del prejuicio? ¿Y cómo evitar que sea prejuicioso? La respuesta es: educar para para la igualdad.

El ejemplo de la casa

Los bebés no nacen con prejuicios. El prejuicio es algo creado y diseminado en la sociedad, que lo extiende a las más diversas situaciones. Si no quieres que su hijo sea más una víctima causante o una víctima del propio prejuicio, le corresponde a usted ser la primera en no exponerlo a ese tipo de situación. Y va más allá, le corresponde también orientarlo e indicarle lo equivocado que está cuando toma una actitud de ese tipo.

La orientación comienza temprano

¿Sabes cuando tu hijo mira a alguien que no conoce o no ve todos los días y hace cualquier cara fea? Pues bien, puede olvidar esa charla de “no le gusta tal persona”. Su hijo puede llorar cuando está cerca de un extraño (o alguien del que no convive todos los días), pues lo reconoce como diferente y lidiar con lo diferente asusta.

Es a esa hora que su actitud comenzará a hacer toda la diferencia: converse con él sobre el ocurrido en un local seguro y familiar, en su casa, tal vez en la cama de su habitación. Actúe siempre normal cerca de lo que el interpreta como extraño, que poco a poco se sentirá seguro para hacer lo mismo.

La escuela: Importante aliada o causante

Tal vez sea en la escuela que su hijo comenzará a demostrar tendencias de prejuicio. Esto sucede porque es allí donde él tendrá que enfrentarse a las diferencias y se involucrará con niños y adultos con hábitos que a menudo serán totalmente nuevos o diferentes de aquellos que está acostumbrado.

Probablemente será en la escuela, también, que el percibirá diferencias raciales o religiosas con relación a los otros niños. Y puede esperar: vendrá con toda la batería cargada y con una curiosidad muchas veces insaciable, buscando entender por qué las personas son como son o no son como él. ¡Eso es natural! Por lo tanto, responda con naturalidad.

La importancia de las pequeñas actitudes

En las pequeñas actitudes que su hijo quedará atado para saber cómo actúa. Puede reparar: si usted habla una cosa para él y actúa diferente, su tendencia es actuar exactamente como tu y no como debe actuar. Por lo tanto, atente a sus acciones siempre.

Cómo enseñar tareas domésticas a los niños

Cuando nacen, nuestros hijos dependen para hacer casi todo lo que necesitan para sobrevivir: desde la alimentación, hasta la higiene. A medida que van creciendo, vamos a enseñarles a dormir solos en su cama, comer solos, entre otros.

A los pocos, necesitamos enseñar a los pequeños una habilidad que garantizará su supervivencia: autonomía. Y eso es una actitud que parte de ellos. Observa en cómo los bebés que ya tienen un cierto control sobre sí intentando coger y pasar la pomada solos y imitando ciertos comportamientos nuestros. No buscar esa independencia es señal de que algo no va bien. dadson

Por eso, el cuidado de sí mismo es algo que debe ser enseñado en el día a día, con ejemplos y estímulo para hacer que su hijo ayude en casa.

Algunos consejos para comenzar a enseñar las tareas domésticos:

1 – Descubre lo que a ellos les gusta hacer

Dar cierta libertad a los hijos para que busquen su trabajo es fundamental para alcanzar el objetivo y principalmente para una relación armoniosa.

2- Trace una rutina

La rutina de la casa y de la familia es lo que hace que todo se organice mejor. Estipular horarios para ir a la cama, comer, para jugar y para la obligación puede evitar que el niño o el adolescente se sienta perdido o sobrecargado.

3 – Muestre posibilidades

Lavar o secar platos suele ser el gran fantasma para los hijos. Opte por mostrar otras posibilidades a ellos como enseñar a preparar un plato que la familia consuma con frecuencia. Así que usted puede estipular que, aquel día de la semana, quien cuida del almuerzo es él.

4 – Juguetes esparcidos

En cuanto a los juguetes existe una técnica que funciona muy bien. Juega y guarda. Los padres pueden incluso ayudar en el caso de niños pequeños, pero es importante que ellos aprendan que después del uso todo debe volver a su lugar.

5 – Ropa por la casa

Una de las mayores molestias de los padres es cuando los niños o adolescentes dejan ropas dispersas por la casa. Una sugerencia para estimular la disposición es exactamente lo contrario de la organización: ¡intente dejarlas exactamente en el mismo lugar! Esto sirve para que su hijo no tenga más que vestir cuando sea necesario. En cuanto llegue el momento, él mismo hablará sobre el asunto y dará apertura a una buena conversación.

La mejor hora para que los niños se acuesten

Muchos padres tienen dudas sobre la hora correcta que sus hijos deben dormir. ¿El ritmo de los niños debe acompañar la vida contemporánea o debemos mantener las mismas orientaciones de nuestros padres en cuanto a la hora de dormir para nuestros hijos?

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Muchos expertos dicen que ese nuevo hábito de colocar a los niños en sus camas Box Spring 1 plaza después de las 22h los deja ansiosos y puede incluso provocar problemas de salud y de comportamiento, además de afectar el desarrollo de los pequeños. Por eso, es importante estimular que el niño se acueste más temprano, y toda la familia debe adaptarse al ritmo de el.

Además de afectar el desarrollo de los niños, el día a día de la familia es también afectado por el ritmo del niño que duerme temprano, pues el duerme más rápido. La hora que el niño más tiene sueño es cuando se oscurece, una vez que la melatonina (hormona que estimula el sueño al indicar para el cerebro que es noche) se produce de las 20h a las 21h30. Pasado ese horario, el niño se agita nuevamente, porque su cerebro entiende que ya pasó de la hora de dormir.

¿Cuál es la cantidad de horas necesarias para dormir bien?

En cada fase de la vida, debemos dormir una cantidad de sueño para nuestro bienestar. Los niños, por ejemplo, tienen que pasar el siguiente tiempo en sus camas Box Spring 1 plaza:

0-3 meses: el tiempo ideal de sueño varía de 14 a 17 horas;

4 a 11 meses: las horas de sueño recomendadas están entre 12 y 15 horas, pero el alcance puede ser más amplio, entre 10 y 18;

1 a 2 años: dormir de 11 a 14 horas al día, pero el rango a ser mantenido es de 9 a 16 horas;

3 a 5 años: dormir de 10 a 13 horas, no más de 14 horas y no menos de 8;

6 a 13 años: sueño de 9 a 11 horas, no inferior a 7 ni superior a 12.