Coches versus portabebés: ¿Qué es lo más recomendable?

Estás muy entusiasmado con la llegada del nuevo bebé a la familia y uno de los primeros accesorios que se vienen a la mente para el pequeño integrante son los coches. Sin embargo, luego descubres que existen los portabebés, ese accesorio de tela que permite acarrear al bebé de manera cómoda. ¿Cuál elegir? ¿En qué hay que fijarse?

El coche es una buena alternativa para quien cuenta con problemas de espalda y no coches_portabebespuede usar un portabebé por mucho tiempo. Mantiene al bebé tranquilo y además permite al adulto guardar cosas sobre él, porque generalmente trae compartimientos para ello. Sin embargo, uno de los aspectos negativos es que suelen ser muy complicados para llevar en el transporte público. Y si bien para eso existen los llamados coches paragua, de igual modo suele ser engorroso subirse al microbús con ellos.

Otro aspecto negativo del coche es que si lo usas, por ejemplo, para ir a dejar a tu bebé al jardín o guardería, no tienes cómo compactarlo para que ocupe menos espacio, cuestión que no sucede con un portabebé.

Conociendo los portabebés

Un portabebé, en tanto, es un aparato que nos permite llevar a las guaguas como si fueran en brazos, aunque con las manos libres. Es cómodo para usar en el transporte público y en lugares muy concurridos. El pequeño siempre va pegado al corazón de su porteador y eso lo deja mucho más tranquilo que en un coche, donde va alejado de su mamá o papá.

Existen variados modelos y estilos de portabebé. Los fulares y meitai que, gracias al doblez de una tela, permite llevar al niño desde que es recién nacido con toda comodidad. Y las bandoleras y mochilas ergonómicas que son ideales desde que los pequeños se sientan solos. Eso sí, se debe cuidar de usar un portabebé ergonómico, es decir, donde la guagua vaya sentada como una ranita –piernas en forma de M- sin que cuelgue de su mamá o papá.

 

 

Formas de convertir el baño en un espacio de diversión para los niños

bano_ninosLa imaginación vive en cada uno de los niños, es algo que tienen a flor de piel, y en su crecimiento y aprendizaje los pequeños aprehenden e interactúan con el mundo absorbiendo un cúmulo de estímulos desde todos los sentidos.
Es por ello que el mundo de la decoración tiene especial dedicación a la hora de pensar en los más pequeños, pues todo tiene que estar pensado desde lo lúdico y lo atractivo para captar su atención.
La hora del baño a veces puede ser un dolor de cabeza para los padres, quienes deben preocuparse de inculcar en los niños sus primeros hábitos de higiene. El contacto con el agua puede ser un tipo de contacto que genere ruido o inquietud, y por ello se hace necesario que los padres transformen el espacio del baño en un lugar de relajo, que por sobre todo transmita seguridad en los pequeños.

Colores y formas llenas de imaginación
Una forma de pensar la remodelación del baño es pensar en una propuesta divertida, que conviva con tonalidades fuertes y vibrantes, que llene de imaginación la mente de los niños y que pueda establecer conexión con accesorios infantiles para baño que sigan esta línea lúdica.
Los azulejos y cerámicas de colores son una buena forma de entregar color y generar a la vez divertidas combinaciones, o incluso figuras como caras o animales a través de mosaicos de color.
La aplicación de vinilos decorativos también es una buena herramienta para ambientar el baño. Las facilidades que entrega este material es que se pueden lograr un sinfín de figuras, siluetas y motivos para alegrar la estancia de los niños en la tina.
La decoración complementaria es otro acierto que puede lograr un gran cambio para estos ambientes. Instalar mobiliarios, sanitarios, vanitorios o espejos con formas divertidas de inmediato permite a los pequeños trasladarse hasta un mundo de fantasía.

 

Cómo adecuar las compras cuando esperas gemelos

esperas_gemelos¿Hay algo que impresione más en la vida que el doctor te diga que tu próximo hijo en verdad viene por dos? Es que la noticia del nacimiento de gemelos sin duda deja sin aliento a muchos padres. La publicidad, el cine y la televisión también han ayudado a festinar con esta situación, aunque en el fondo no están del todo alejados de los temores reales de todo padre.
El aspecto económico es la principal preocupación, pues si bien el nacimiento del bebé exige una preparación en el presupuesto familiar, la llegada de improviso de un segundo hijo llena de inquietudes y dudas a los padres. La economía doméstica entonces comienza a tomar mayor importancia como familia.
Los padres se esfuerzan por preparar con anticipación la llegada de los nuevos integrantes de la familia, apresurándose muchas veces en comprar todo por dos para recibir bien a los bebés, como coches nuevos. Pero si se tiene en cuenta el ahorro, es importante aclarar que hay algunas cosas que no son necesarias comprar antes del nacimiento y otras en las que sí se pueden adelantar algunas adquisiciones.

Compras por uno y por dos
Por ejemplo, pensando en comprar para dos bebés se pueden adquirir adelantadamente los pañales, que si se buscan bien es posible adquirirlos al por mayor y economizar.
Las sillas para auto también son otro ítem que sí o sí se tendrá que adquirir, ya que dos bebes no pueden compartir una.
Los chupetes también caen en la categoría de cosas que los gemelos no pueden compartir.
Ahora, ¿sobre qué ítems debemos esperar antes de comenzar a comprar a tontas y locas?
Los artículos de baño tales como tinas de plástico para bebés, los cortauñas, cepillos y mudador son cosas que si bien son necesarias, se pueden compartir porque es difícil estar mudando a dos bebés al mismo tiempo.
Los juguetes son otras de las cosas que los padres pueden ir compartiendo entre niños y viendo si se hace necesario comprar otros o no.
La ropa es otro de los aspectos en los que se puede vestir a los niños sin necesidad de comprar dos mudas completas de ropa. De hecho, ya es difícil que una guagua en solitario alcance a utilizar toda la ropa de la que dispone.

 

Feliz Navidad… pero con estos entretenidos juguetes tecnológicos

juguetes_tecnologicosA sólo semanas de la Navidad son diversos los juguetes que empiezan a alzarse como los preferidos de los padres, con el objetivo de satisfacer las necesidades de sus hijos. Así es que aparecen los smart toys, verdaderas atracciones en materia de tecnología electrónica, cuyo fin, además de entretener, es propiciar la enseñanza en los más pequeños, en áreas como programación, geografía o astronomía.
Y es cierto. El viejo refrán que señalaba que cada bebé viene “con una marraqueta bajo el brazo”, parece verse trastocado actualmente con “un chip bajo el brazo”. En ese contexto, el de este moderno mundo que hoy nos rodea, los juguetes tienen que adaptarse igualmente, mejorando sus componentes tecnológicos.

Aprendizaje divertido
Es así como, sólo por nombrar algunos casos, vemos que estos artefactos responden a todo tipo de estímulos ambientales, adaptando sus respuestas a las acciones del niño, o ser configurado de acuerdo a los gustos del propio usuario.
Un ejemplo de ello corresponde a Fisher-Price Smart Toy Bear (3-6 años), un adorable oso de peluche que resguarda en su interior tecnología electrónica de reconocimiento de voz, pudiendo incluso mantener conversaciones reales, o albergar imágenes para comenzar determinadas actividades, como juegos o cuentacuentos).
Igualmente se encuentra el Smart Anatomy (6-8 años). Gracias a este modelo el aprendizaje es algo mucho más innovador. Hablamos de una figura humana compuesta de 16 partes desmontables que, conjuntamente, contienen puntos de interés que pueden ser descubiertos con un Smart Pen, que leerá cada elemento y reproducirá un audio explicando la función que desempeña esa zona en nuestro organismo.
Para niños de 8 a 14 años, se encuentra Zowi, el robot de Clan. Este es un divertido juguete que permite a los niños conocer más de programación. Además, contiene una app, desde la que se puede manejar el robot, y que además se puede utilizar tanto en smartphone como en Tablet.

Recomendaciones para comprar la mejor mochila para niños

Todo que es para los niños deben tener atención especial y eso también es necesario cuando hablamos de elegir la mochila que los pequeños usarán durante todo el año en el colegio, en los paseos y hasta para un viaje.
Para empezar la búsqueda de la mochila más indicada, es necesario llevar en cuenta tres básicas preguntas: ¿Cuál es la edad del niño que va a utilizar, cómo el la utilizará y por cuánto tiempo?recomendaciones_mochila

Edad
Cuando hablamos de edad, el tamaño de la mochila es un punto muy importante. Hasta los tres años, los niños no necesitan nada muy grande. Es por ello que lo más recomendable para ellos es una mochila pequeña, donde pueda llevar un cambio de ropa, por ejemplo.
Los niños pequeños tampoco pueden o deben tomar nada demasiado pesado, especialmente llevarlo sobre su espalda. Ahora bien, si el pequeño es más grande y su preocupación es el peso, una gran idea puede ser elegir mochilas con ruedas. Hoy es posible encontrar opciones que además de las ruedas, también cuenten con tiras para cagarlas en escaleras, por ejemplo.

Mochila según la rutina
Además de la escuela, es importante recordar que los niños que hacen otras actividades que exigen ropas o accesorios especiales (como el ballet, judo, natación u otro deporte), ya que la mochila puede ayudar mucho a optimizar la rutina.
Mochilas medianas y con más de un compartimento, son ideales para los pequeños que necesitan llevar algo más que cuadernos y libros. Con ese modelo es posible llevar todo lo que se necesita para pasar el día, pero sin dejar de mantener el orden en el interior del bolso.

Materiales resistentes
La duración del producto puede ser algo muy relativo, pero con toda la certeza elegir mochilas de buena calidad es un punto importante. Muchas mochilas que son compradas con el objetivo de uso corto (un año) terminan por durar mucho más do que el esperado.
Eso puede suceder por miles motivos, pero el más frecuente es su desarrollo en materiales más resistentes. De esa forma es posible garantizar un mayor aprovechamiento de costo-beneficio y evitar gastos con reparos o compra de nuevo producto.

 

Las compras de padres primerizos: ¿De verdad necesito esto?

padres_primerizosEl síndrome de padres primerizos ha sido extendidamente representado tanto en el cine como la televisión, e incluso en internet a través de divertidos memes. Es que el sentimiento de aprehensión que algunos padres tienen sobre sus hijos (sobre todo cuando no hay experiencia de por medio) genera que en ocasiones estas preocupaciones se traspasen a la compra de productos que no necesariamente tiene utilidad.
Por ello, reunimos algunos ejemplos de artículos infantiles sobre los que vale la pena dar una vuelta y pensar bien, “¿es en verdad necesario comprar esto?”. No hay que olvidar que si bien el mercado nos ofrece un montón de alternativas y soluciones para hacer de la crianza una etapa más fácil, en ocasiones hay productos sobre los que bien podríamos cuestionar un poco su utilidad.

Antes de comprarlo, pregúntate dos veces
El primero de ellos es el calentador de mamaderas. ¿En serio es necesario? Si quieres conseguir que la papa esté tibia basta con calcular las medidas de agua caliente y fría correctas, o bien entibiar un poco la mamadera en una olla a baño maría.
Luego están los juguetes que cantan. ¿Pero estos juguetes no estimulan al bebé? Lo cierto es que un punto en contra es su elevado costo, y por otro lado las limitadas acciones musicales que generan. Siempre será mejor la estimulación directa de los padres.
Un mueble mudador está dentro de las cosas de las que también pueden prescindir los padres. Además de ahorrarte dinero y bastante espacio dentro de la casa, nada justifica la compra de una cómoda que hace las veces de mesón y que puede ser reemplazada fácilmente por un mudador de plástico plegable que alcanza una veinteava parte del costo.
Finalmente tenemos el termómetro de bañera, un pequeño adminículo que las empresas intentan dotar de gran atractivo. Nada como ahorrarse unos buenos pesos y utilizar el sentido común y tu propia mano para saber si el agua tiene la temperatura adecuada.