Consejos sobre la lactancia para madres primerizas

madres_primerizasAunque la lactancia es una hermosa etapa de la maternidad, a veces el escenario se complica debido a la inexperiencia o al ritmo actual de vida de muchas madres primerizas. Ya que ninguna mujer que haya amamantado puede decir que no ha tenido problemas al hacerlo, no sufras si al principio te cuesta llevarlo a cabo. Por eso, para evitar que la ansiedad se apodere de ti, encontrarás aquí algunos consejos que la neonatología brinda para ayudarte a hacer de este proceso una fluida y hermosa conexión con tu bebé.

1. Evita limitar.

Luego del parto, lo más aconsejable es comenzar a amamantar a tu bebé lo antes posible, sin fijar horario ni límite alguno. De esta manera, tu producción mantendrá un curso fluido y tu hijo podrá disfrutar de la última leche que queda en el pecho que, según matronas y especialistas en neonatología, es más rica en grasa y provee de un alto aporte calórico.

2. Siéntete cómoda.

Es esencial que al momento de amamantar adquieras una postura cómoda, en que puedas estar frente a frente con tu hijo. Puedes apoyar tu espalda y brazos en almohadas, procurando que estés rodeada de un ambiente tranquilo y lo más relajado posible. Esto no quiere decir que debas evitar amamantar en espacios públicos, debes superar esa suerte de vergüenza que da al principio, ya que es un acto natural y lleno de amor.

3. Sin dolor.

Cuando el bebé toma pecho correctamente evitas que la lactancia sea dolorosa, ya que así puede abrir bien la boca y no sólo agarrar el pezón, sino que también gran parte de la aureola. A la hora de terminar de amamantarlo jamás tires del pezón para soltar a tu hijo, ya que el lactante hace vacío en tu pecho y puede ocasionarte mucho dolor. Lo más recomendable es que, para estos efectos, introduzcas tu dedo meñique en la comisura de sus labios de manera que liberes el pezón suavemente y sin hacerte daño.

4. Cuida tu leche.

Mantente bien hidratada y cuida tus comidas, ya que ambos factores inciden en la cantidad y el tipo de leche que producirás. Por lo mismo, debes dejar totalmente de lado el alcohol y la cafeína, además es recomendable que evites el consumo de alimentos picantes, cítricos o muy condimentados.

Al final de cuentas, la neonatología recomienda que el proceso sea lo más amable y relajado posible tanto para la madre como para el recién nacido. Eso ayudará definitivamente a que el proceso de amamantamiento sea una etapa hermosa y evitarás que tu estrés sea transmitido a tu bebé.

Los 3 cuidados especiales que debes tener con un recién nacido

Un recién nacido es frágil y sensible, por lo que sus cuidados deben ser de forma especial. El primero tiene relación con la cura del cordón umbilical, que comienza a secarse hasta desprenderse. Lo importante es mantener el área limpia, evitando usar elementos que puedan irritar. En caso de olor extraño o infección, acudir al pediatra.

A su vez, una situación muy frecuente es la aparición de la costra láctea en el cuero cabelludo, que se torna de un aspecto escamoso. Se trata de un problema únicamente estético, aunque si presenta signos de infección debe poner especial atención.

Finalmente, están las coceduras o dermatitis del pañal, que suelen aparecer en mayor medida cuando el infante comienza a ingerir una cantidad mayor de alimentos. Lo ideal es estar pendiente de mudarlo regularmente, lavar la zona con agua y jabones neutros.