Las principales vacunas para niños pequeños

Aunque en los últimos años ha proliferado la creencia de que vacunar a los niños es perjudicial, lo cierto es que no hacerlo los expone a severos riesgos. Gracias a la inoculación es que en nuestra era afecciones que en el pasado resultaban mortales hoy no son más que registros históricos. Por ello, es esencial que como padres cumplamos con nuestro deber de protegerlos.

Lo primero que debes saber es que una vacuna es medicina biológica, elaborada a partir de agentes infecciosos ya inactivos. Estos han sido previamente tratados, de manera que ahora son incapaces de producir la enfermedad. Sin embargo, aún mantienen su capacidad de estimular las defensas del organismo de la persona inoculada, favoreciendo una oportuna respuesta inmunológica ante eventuales brotes.

En un niño pequeño, las siguientes son fundamentales:

1. BCG: se aplica en el recién nacido y protege contra la tuberculosis, enfermedad que causó cientos de muertes a comienzos del siglo XX.

2. Pentavalente: consta de 3 dosis, a los 2, 6 y 18 meses de vida. Inmuniza al lactante contra la hepatitis, difteria, tétanos y tos convulsiva, además de la Influenza B. Una nueva inoculación para prevenir estas afecciones será administrada mientras tu hijo curse primero básico. Esa vez, la vacuna cambiará su nombre a dTp (acelular).

3. Polio: esta vacuna se administra por vía oral, con lo que tu bebé no sufrirá al recibirla. Se aplica a los 2, 6 y 18 meses de vida y actúa contra la poliomielitis, virus que puede llevar al paciente a una parálisis total o parcial.

4. Neumocócica conjugada: enfermedades como la neumonía hacen de lactantes y adultos mayores su presa favorita, provocando miles de decesos alrededor del mundo. Pues bien, esta vacuna (que consta de 2 dosis, a los 2 y 12 meses), protege contra esta afección, así como otras varias generadas por el neumococo.

5. Tres vírica: corresponde a la prevención de pestes como el sarampión, la rubéola y paperas, todas las cuales fueron potencialmente mortales en una época determinada, pudiendo causar serios trastornos y malestares de presentarse en la actualidad.

Como ves, tener las vacunas al día es la clave para criar a un niño sano y protegido. Gracias a este importante refuerzo a la salud de los lactantes, es que estas temidas enfermedades del pasado hoy están en retirada. ¡De ti depende que continúe siendo así! Por eso, no faltes a la cita con el vacunatorio y proporciona a tu hijo las defensas que precisa.

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