Los cuidados que se deben tener para un niño con epilepsia

Los niños que sufren de epilepsia, pertenecen a un grupo muy reducido de la población que se ve afectada por una repetición constante de convulsiones, que son controladas por medios de tratamientos y remedios, que buscan proporcionarle una calidad de vida mejor a cada niño y que pueda llevarla normalmente. Por ende, el rol de los padres es fundamental durante este proceso.

alemana_epilepsiaDependiendo del tipo de epilepsia que presente el menor, será la forma de tratamiento que le aplicará el médico tratante, incluyendo una activa participación de quienes estén a cargo del cuidado del niño. Porque deben ser quienes informen a la comunidad en la cual se desenvuelve el paciente. Es decir, comunicar en el colegio que el niño padece de epilepsia y de qué tipo, a sus amigos y demás familiares.

Realizar una acción como esta, ayuda a prevenir inconvenientes en aquellas personas que rodean al menor cuando presente una crisis, ya que no saber y verlo sufrir una, puede ser bastante chocante emocionalmente.

El entorno del niño

El rol de los padres o de sus tutores, es fundamental para que el niño comprenda que padece epilepsia, ya que se les debe contar que sufren de esta enfermedad y ser lo más sinceros posible, dando espacio a que el menor haga todas las consultas que le surjan al respecto.  Además de eso, se debe elogiar sus logros y capacidades para que continúe superándose.

No es recomendable la sobreprotección, sino que tratarlo como cualquier niño es lo mejor para su autoestima y seguridad. Invítalo a participar de entretenidas actividades y que tenga amigos, porque para un niño sobrellevar una enfermedad y sentirse solo, puede ser fatal para su personalidad.

Su estilo de vida

Tal como hemos mencionado, un niño con epilepsia debe ser tratado igual que sus pares y que no sienta que por padecer esta dolencia es distinto a los demás menores. Es decir, no necesita la compasión de sus amigos ni de sus familiares, sino la ayuda y compresión necesaria, pero sobre todo un apoyo constante y positivo que le permita crecer con naturalidad.

Muchas padres al conocer el diagnóstico de su pequeño, suelen cometer el grave error de sobreprotejerlo y no ayudándole a desarrollarse con normalidad. Entendemos lo difícil que debe ser ver a un hijo padecer alguna crisis, pero el mismo amor es el motor principal para integrar al niño a vivir de la manera más normal posible. Por ende, es recomendable no restarlo de actividades que hacen los demás, siempre con el consentimiento y orientación del médico.

Por ejemplo, durante la niñez los menores desarrollan gustos por actividades deportivas a las cuales se debe poner atención, dada su condición. Algunas de ellas son el ciclismo, la cual puede ser practicado con normalidad usando las protecciones necesarias. Por otro lado, la natación siempre debe estar supervisada y no motivarlos al andinismo, el buceo o la gimnasia en aparatos, por la peligrosidad de que sufran una crisis y una caída con graves consecuencias.

Conozcamos al bebé prematuro

Uno de los hechos más dolorosos que puede existir para una mujer, es que su hijo llegue al mundo en lamentables condiciones o mejor dicho, haya nacido prematuramente. Para que esto pase, no existe una causa aún definida, pero existen bebés que nacen antes de las 37 semanas de gestación y ocurre entre 8 y 12 por ciento de todos los nacimientos.

clinica_alemana_bebe_prematuroEl aspecto físico que posee un bebé prematuro no es nada alentador, sin embargo, cuenta con posibilidades de poder seguir desarrollando sus órganos hasta el punto que pueda ser dado de alta, ya que es imposible que el cuidado pueda ser realizado desde el hogar, ya que requiere de cuidados especializados y el uso de un útero artificial, llamado incubadora, que le proporciona el calor y la humedad necesaria.

Un bebé prematuro crecerá mucho más lento que uno que nació luego de las 37 semanas, ya que su aumento de peso será muy distinto, dado que su consumo de leche materna es menor. Su contextura muscular y respuesta a los estímulos, son aspectos que se consideran durante este proceso, en que la participación de los padres es fundamental, ya que el bebé debe sentir en todo momento su presencia y amor.

Para poder contar con el bebé en casa, el alta se debe dar cuando alcanza su peso y respira solo. Además, ya cuenta con la capacidad de alimentarse por succión. Ya en casa, las normas de higiene y cuidado deben ser extremas, tomar precauciones con los cambios de temperatura y evitar el contacto con demasiada gente.

Los cuidados en la casa

Cuando el bebé ya es dado de alta, comienza una ardua tarea para los padres quienes deben trabajar en conjunto para que su hijo pueda seguir creciendo debidamente y no presente complicaciones. Por esta razón, es muy importante conocer cuáles con los cuidados que deben generar y lo más importante, cómo alimentarlo.

Primero, se debe preparar el ambiente antes de su llegada, debes ser un espacio donde pueda descansar sin ruido y poca luz, dado que naturalmente, mostrará signos de cansancio y necesitará dormir muchas horas del día o también, que llore más de lo normal. También, puede presentar ciertos movimientos bruscos que irán desapareciendo poco a poco.

El desarrollo de su sistema nervioso no se ha completado debidamente, por lo que, su llanto muchas veces no sea sólo de hambre, dado que le costará identificar cuando la tenga. En cuanto a la alimentación, la madre debe tener mucha más precaución y dedicación durante la lactancia. Al hacerlo directamente con la mama, sujetar más cabeza y hombres y fundamental y si se usa una mamadera, procurar que el chupete sea mucho más blando favoreciendo el ejercicio de succión.

La displasia de cadera en los bebés

Una de las anomalías que se manifiesta en tres de cada mil niños, es la que antiguamente se conocía con el nombre de luxación congénita, pero que en la actualidad se denomina displasia de cadera o displasia evolutiva, afectando principalmente más a las niñas recién nacidas que los niños. Esta dolencia, se desarrolla generalmente más en la cadera izquierda que la derecha.

clinica_alemana_traumatologiaLuego de que el bebé haya nacido, el especialista dentro del área de la Traumatología para niños, realiza los exámenes rutinarios para revisar las condiciones en las que se encuentra el organismo del menor, pero particularmente sus articulaciones, músculos y la cadera del bebé.

La displasia de cadera, se detecta cuando existe un desplazamiento anómalo de las piernas. Dado que, la cabeza de la pierna, es decir, el fémur y la cadera presentan una unión anormal, la articulación no es la correcta, por ende, la pierna o las dos, se abren hacia afuera y las rodillas miran hacia los lados.

Lamentablemente, no existe una causa determinada del porqué los bebés nacen con una malformación de sus articulaciones, sin embargo, algunos de los motivos son, una mala postura del feto dentro del útero, los partos por cesárea, genética o un bajo índice de líquido amniótico. A lo que también se suma, un embarazo prolongado, un alto peso del bebé, embarazo múltiple o ser el primer hijo.

Los especialistas por su parte, realizan las pruebas necesarias luego de los tres meses para conocer la gravedad del asunto y así, poder aplicar los tratamientos correspondientes dependiendo de cuán avanzada se encuentre la luxación de la cadera.

Diagnóstico y tratamiento

Cuando se identifica que existe una anomalía en la dirección de las piernas del bebé, es importante que los padres se dirijan a un especialista para que corroborar que pueda estar sufriendo de displasia y aplicar lo antes posible un tratamiento y que este mismo otorgue los resultados positivos que se busca obtener con él.

Al detectarse algún signo de esta enfermedad, el médico aplica las maniobras que buscando disminuir las probabilidad de que siga creciendo con problemas, de todas formas muchos esperan a visualizar otros síntomas cuando el niño comienza a dar sus primeros pasos. Sin embargo, los especialistas se adelantan a este proceso, dado que no tratar la displasia antes de empiecen a caminar ocasiona otros problemas a futuro como una cojera crónica, asimetría en las piernas o artrosis precoz.

Durante los primero meses, se pueden aplicar maniobras y dejar de lado los tratamientos ortopédicos, dejando en las manos de los especialistas (literalmente) la mejora en las articulaciones de los bebés, con las técnicas de Ortolani y Barlow.

Por otro lado, cuando el tratamiento es ortopédico dependiendo de la gravedad se diagnostica que el menor duerma boca arriba, con las piernas abiertas o que utilice prótesis o el arnés de Pavlik (correas que rigen las caderas).

Aprendamos sobre la sordera infantil

Desde los primeros meses de vida, la relación entre el bebé y su madre es una conexión que se logra por la atención que le dedica ésta a las necesidades básicas que tenga su hijo, cuando éste las manifieste de la única manera que sabe, llorando y la madre identifica tal “dolor” y lo alivia, sumado a un reconocimiento de su voz lo que le ayuda a su desarrollo cognitivo.

clinica_alemana_pediatriaCuando este proceso se ve truncado, uno de los principales motivos es que el bebé presenta alguna alteración en su aparato auditivo, generando una incorrecta interacción con su progenitora, ya que no oye la voz de su madre y no podrá encontrar el alivio a su dolencia o malestar.

Para averiguar si el bebé presenta alguna hipoacusia congénita, los especialistas en pediatría recomienda realizar un examen preventivo durante su primer mes de vida, inclusive hacerlo antes de ser dado de alta cuando nace para evitar y reparar cualquier daño. Sin embargo, es mucho más fácil poder detectar la sordera de los niños durante los 2 y 3 años de vida, por los síntomas que presenta:

  • Un bebé no desarrolla ninguna reacción frente a ruidos fuertes provocados o del ambiente.

  • Si al jugar hacen mucho ruido.

  • Un lactante de más de 3 meses, debe mirar a quien diga su nombre, si no lo hace, es sospechoso.

  • Si no emite sonidos con su boca o intenta imitar alguno hecho por algún familiar al año de vida

  • Llegado los 2 años aún no dice ni “papá” o “mamá”.

  • Si tiene tres años y emite sonidos que no se entienden.

  • Si atienden las órdenes básica por inercia, pero no mira a quién se las dice.

  • Si no repite frases ni puede contar lo que ha hecho a los 3 años de edad.

  • Si no pronuncia bien las letras D, J, L, R, S y T.

  • Si a los 5 años aún habla como un bebé.

Algunos consejos para los padres

Darse cuenta que un hijo no se desenvuelve como los demás y que luego de algunos exámenes presenta problemas para oír, es una preocupación, angustia y dolor para muchos padres que se sienten varias veces impotentes por no poder ayudarlos. De esta manera, contar con algunos consejos en esta materia les permite sobrellevar de mejor forma lo que están viviendo.

Teniendo en cuenta que le niño crecerá con una deficiencia auditiva, como padres debemos atender ciertas conductas y tareas, que le permitan llevan su vida lo más normal posible. ¿Cómo lograrlo? Pues bien, primeramente, animar a los niños a jugar y relacionarse con otros menores sordos, permitiéndole interactuar y crecer. Segundo, cuando le hables a tu hijo sordo, siempre hazlo de frente para que pueda verte.

También, comunicar cada movimiento dentro de la casa lo ayuda a saber donde están las personas y cuando se movilizan, es decir, comunicación en todo momento cuando se va a la cocina o se entra al baño. Por último, busca donde se reúnen los padres que están pasando por lo mismo e intenta aprender de aquellas experiencias e incluir a tu hijo en todo este proceso.

Los juegos que no deben faltar en la fiesta de cumpleaños

Las fiestas que comienzan a vivir los niños son desde su nacimiento cuando sus padres realizan su primer cumpleaños y su bautizo, son festividades de gran relevancia para toda la familia, por el significado que tiene para ellos y que años después, aquel hijo puede entender, ya que con un año de vida es imposible que puedan comprender mucho de lo que pasa a su alrededor. Pero al ir creciendo, la fiesta de cumpleaños se vuelve la más importante dentro de su niñez

cumpleaños_niñosPrepara una fiesta de cumpleaños no es muy complicado. En la actualidad, las fiestas de los niños son muy diferentes a las de hace 20 años atrás, pero hay algo que no ha desaparecido y forma parte fundamental de cada celebración y son los juegos que se preparan tanto para el festejado como para todos sus invitados. Porque hay que asumir, que los niños se aburren con facilidad si no se les mantiene ocupados.

Algunos de los juegos que forman parte de las fiestas de cumpleaños hoy en día, son la yincana con pequeñas pruebas para dos equipos y al ganador entregarle algún premio. Otra opción, es una carrera en sacos o con una cuchara y un huevo en la boca. Hacerlos bailar, también es una excelente opción, pero que al cortar la música deben dejar de moverse y se elimina al que no mantiene la posición estática. Un clásico de todos los tiempos, es la sillita musical.

Estas son algunas opciones que mantendrán ocupados por varias horas a los invitados y que disfruten de la fiesta de comienzo a fin. Otras maneras de hacerlo, es contratando espectáculos de magia para niños u obras de títeres. También existen empresas que ofrecen servicio de animar fiesta de cumpleaños, con payasos, muñecas y otros personajes, donde ellos mismos se preocupan de la entretención de los niños, con originales juegos, que inclusive necesitan de la participación de los padres o adultos.