Lo que todo padre debe conocer sobre su hijo con epilepsia

Una enfermedad que afecta al 1% de la población, suele volverse la mayor preocupación de todo padre cuando es su hijo quien la padece. Enterarse que un niño sufre de epilepsia, no es una noticia que alguien escuche y acepte con gusto, por lo tanto, es muy importante que los padres puedan estar informados sobre este tema en particular para sobrellevar y cuidar de mejor forma a su hijo.

clinica_alemana_epilepsiaEsta enfermedad, es un trastorno que se produce a nivel cerebral y que se manifiesta con convulsiones y repetidos movimientos en todo el cuerpo de la persona, sin poder controlarlas, dada la descarga eléctrica que se produce en las células cerebrales. Es importante mencionar, que esta dolencia no se transmite bajo ninguna condición y para denominarla epilepsia, las crisis o convulsiones deben presentarse más de una vez.

Los niños pueden presentar de distintas formas una crisis y en muchas ocasiones perder el conocimiento, dado que pueden durar segundos o minutos, estas son:

  • De ausencia: Es también conocida como el “pequeño mal”, donde el menor se queda quieto y su mirada se pierde o se ausenta por unos segundos.

  • Convulsión rígida: El niño pierde el conocimiento cayendo al suelo de forma rígida y con movimientos bruscos de sus extremidades.

  • Otros: movimientos al caminar extraños, no hay respuesta cuando se le está hablando repetidamente, tics en la mandíbula, caídas al suelo sin causa alguna o sacudidas del cuerpo sin motivo.

En cualquiera de aquellos casos, muchas veces el niño pierde el control de su esfínter y termina orinándose encima y se encuentra completamente desorientado de lo que acaba de pasar.

¿Qué la causa?

En gran parte de los casos de niños con epilepsia, ha sido imposible diagnosticar la causa. Sin embargo, los estudios señalan que es por efecto de alteraciones genéticas en los cromosomas. Y las crisis que se sufren, suelen ser debido a irregularidad en el cerebro, dolencias neurocutáneas (piel y cerebro), metabólicas, cerebrovasculares o por problemas durante el embarazo, como falta de oxígeno. También, parálisis cerebral, tumores o afecciones inmunológicas.

¿Cómo se logra el diagnóstico?

Cuando los padres logran reconocer que algo no está funcionando con normalidad en su hijo, deben dirigirse inmediatamente con un especialista, quien tomará la decisión de realizar varios exámenes que determinarán si el menor padece o no epilepsia y si la tiene, de qué tipo y gravedad, por medio de:

  • Electroencefalograma: es un examen que mide la actividad eléctrica del cerebro y permite hallar el lugar donde se encuentre la lesión.
  • Resonancia magnética: se realiza para verificar si hay anomalías cerebrales como tumores, quistes, malformaciones, entre otros.
  • Exámenes de sangre y estudios genéticos.